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Fan-Zine "Un mundo sin..."

Disponible en color el primer número del fanzine de filosofía dedicado esta vez al tema “Un mundo sin...”.

Un fanzine es una publicación no profesional producida por seguidores de un fenómeno cultural particular para el placer de otros que tienen los mismos intereses. A finales del tercer trimestre nos pusimos mano a la obra en las clases de Filosofía de 4º. Pensamos un tema que tuviera interés para que todo aquel que quisiera pudiese participar y escribir lo que pensaba, de forma respetuosa. Nos unía la filosofía y las ganas de crear un espacio de expresión. Como resultado editamos treinta y tres colaboraciones de alumnado de Filosofía de 4º y Valores éticos de 1º, 2º , 3º y 4º ESO. Si quieres un ejemplar impreso ponte en contacto con nosotros en clubfilosofia4@gmail.com

Disfruta su lectura.

Las decisiones basadas en inteligencia artificial no saben (o no quieren) abordar la discapacidad

La era digital está plagada de tiros que salen por la culata. Cuando TikTok decidió limitar el alcance de los contenidos difundidos por personas con discapacidades visibles, no pretendía -o eso se desprende de los documentos a los que ha accedido Netzpolitik- dañar los intereses del colectivo. Según las filtraciones, el objetivo de este peculiar sistema de moderación era proteger a estas personas del ciberacoso. Diez en intención, cero en ejecución. "Mientras los activistas claman por un internet y una visibilidad sin barreras, TikTok ha puesto barreras deliberadamente y sin que los afectados pudieran sospecharlo", sentencia la cabecera alemana.

(Ver artículo completo en "Retina". El País. 10/12/19)

¿Seguro que Shakespeare es mejor que los Simpson? Los filósofos clásicos responden a los problemas cotidianos

Un reproche que se le hace a menudo a la filosofía es que lleva siglos haciéndose las mismas preguntas sin llegar a ninguna conclusión. Pero, en realidad, lo que hace es proporcionarnos herramientas para enfrentarnos a unos problemas que cambian al mismo tiempo que nuestro contexto social y cultural.
Una prueba son los dos libros que acaba de lanzar Larousse en España: ¿Qué haría Nietzsche…?, de Marcus Weeks, y ¿Qué haría Freud…?, de Sarah Tomley, en los que se muestra cómo filósofos y psicoterapeutas se enfrentarían a nuestros problemas cotidianos. Aunque, obviamente, muchos de ellos no hayan visto jamás un smartphone.

(Ver noticia completa en El País. 29/3/2018)

Estoicismo: la primera guía de autoayuda de la Historia

El comandante James Stockdale sobrevolaba Vietnam el 9 de septiembre de 1965 cuando su avión fue alcanzado y derribado. Logró saltar a tiempo, aunque una docena de hombres lo capturó apenas se quitó el paracaídas: estaba en territorio enemigo. Se dio cuenta de lo que eso suponía bastante antes de la paliza que le dejó una pierna rota y de su traslado al Hanoi Hilton, la prisión en la que sufrió tortura y en una de cuyas celdas -de un metro por tres y sin ventana- fue confinado. Pasó allí siete años y medio.

¿Cómo sobrevivió a aquel suplicio? En una entrevista, tras recibir la Medalla de Honor, le preguntaron por los camaradas que no lo consiguieron. "Oh, eso es sencillo, los optimistas", respondió. "Eran los que decían: 'Saldremos para Navidades'. Y las Navidades venían y las Navidades se iban. Entonces decían: 'Saldremos por Pascua'. Y llegaba la Pascua y la Pascua se iba. Y después el día de Acción de Gracias y después eran de nuevo las Navidades. Murieron a causa del corazón roto... Ésta es una lección muy importante. Nunca se debe confundir la confianza en que al final triunfarás -que nunca puedes permitirte el lujo de perder- con la disciplina para enfrentarte a los hechos más brutales de la propia realidad actual, sea cual sea".

Stockdale vivió para contarlo porque pensó como un estoico.
(Ver noticia completa en El Mundo. 28/3/2018)

Aristóteles y las hojas del recreo

La educación filosófica, artística y literaria es imprescindible

Aunque no soy futbolero, en aras de una mejor convivencia escolar colaboro con las actividades deportivas del recreo porque me parece preferible que los alumnos peguen patadas y manotazos al balón a que se los den entre ellos. Además, así me familiarizo con los chavales de la ESO ya que, si nuestros próximos representantes políticos no detienen la aplicación de la LOMCE, los profesores de Filosofía nos veremos desplazados del bachillerato y trataremos de cubrir horarios impartiendo “Valores éticos” a quienes no se apunten a Religión Católica. No es que se nos vayan a caer los anillos por ello, ojo —en mi opinión, cuanto más niños, mayor inclinación filosófica tenemos los humanos—, pero es lamentable que sustraigamos al conjunto de nuestros jóvenes la reflexión crítica asociada a las humanidades.
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Pedro López

Una masacre hace 10.000 años habla sobre el origen de la guerra

En verano de 2012, un equipo de paleoantropólogos se encontró en Kenia un escenario que dejaría helado a cualquier forense. Estaban cerca del lago Turkana, una zona clave para entender el origen del género humano, pues allí se hallaron los restos del Homo ergaster, nuestro ancestro. Lo que destapó el equipo científico era mucho más reciente, de hace unos 10.000 años. En esa época losHomo sapiens de la zona vivían en sociedades nómadas dedicadas a la caza y la recolección, un pasado anterior a la aparición de las primeras sociedades sedentarias. Algunos expertos han idealizado aquella época y a sus protagonistas, que serían buenos salvajes entre los que no existían jefes, jerarquías, violencia. Pero el hallazgo, cuyos detalles se publican hoy en Nature, hacen que el mito se tambalee.

Las palabras hieren

El caso de Mary Beard es paradigmático. Lo seguí hace un año, cuando varios medios, The New Yorker, The Guardian o la BBC se hicieron eco de una conferencia que esta prestigiosa investigadora del mundo clásico, profesora de Cambridge, colaboradora del TLS e infatigable divulgadora de la vida en la Antigua Roma, impartió en el British Museum. Tenía por título Oh Do Shut Up Dear (Venga, cállate, querida) y en ella la autora hacía un prolijo recorrido a través de la historia de cómo los hombres han tratado de callar la voz de las mujeres. De la Odisea a su propia experiencia, porque Mary Beard, una señora de 60 años que lleva casi toda su vida estudiando detalles sorprendentes sobre las sociedades antiguas, se convirtió de pronto en una celebridad televisiva a través de Meet the Romans, un programa divulgativo que le enseñó con sangre cómo nuestra naturaleza no es menos agresiva que la de aquellos viejos imperios que hoy tenemos por más crueles. Su programa provocó un aluvión de críticas insoportable. Lo extraordinario es que esas críticas no se referían al contenido en sí sino a su aspecto físico. Nuestra profesora tiene un aire no diferente al de muchas eruditas entregadas desde su tierna juventud a los asuntos intelectuales: luce una alocada melena blanca, sus dientes son llamativos por su irregularidad, se permite detalles excéntricos en el calzado o las gafas, y, lo que ha resultado más indignante para algunos, muestra un impactante aplomo en su lenguaje corporal. A ella le importa un pimiento no ser bella, pero no así a algunos críticos televisivos que, ignorando las enseñanzas que generosamente pretende difundir, se dedicaron desde el principio a describir la vestimenta poco cool de la sabia dama. Con más crudeza aún se refirió a ella la jauría tuitera, en donde los comentarios sobre su supuesta fealdad abundaron.

José Luis Sampedro: “Sin libertad lo que vivo no es mi vida”

»Tengo 94 años y me considero un aprendiz de mí mismo. Todavía aprendo a ser quien soy. Y me moriré sin haber acabado, pero he hecho todo lo posible: hazte quien eres y hazlo fervorosamente. Y hazlo entregado a eso y en solidaridad con los demás, porque sin ellos no somos nadie. Sin doblegarte, sin hundirte, sin ceder, sin creer los inventos de los que quieren explotarte. ¡No te rindas! Trata de vivir en armonía con la naturaleza a la que perteneces. Se trata de vivir esta vida, esa es la cuestión.
»Esta vida es mi referente, esta vida es la que tenemos el deber de vivir, pero tenemos que buscar la libertad, porque sin libertad lo que vivo no es mi vida, sino la vida que me imponen.
»El amor es ansia de vida, ansia de vivir. Amor hacia uno mismo en el sentido de que uno mismo es la vida. El referente es la vida, que es como una semilla. Tenemos el germen de una vida y ese germen tiene que transformarse en árbol. Uno es un germen de vida y debe transformarse en árbol.

Amelia Valcárcel: “Me gustaría decir que la desigualdad está solucionada”

Amelia Valcárcel es una de las voces más representativas de la lucha por la igualdad de la mujer. Por edad, inteligencia y formación académica, esta filósofa tiene un discurso perfectamente construido, pasando del clasicismo de la antigua Grecia a las virtudes de Facebook, con una fluidez y coherencia absolutas. Un academicismo que deja paso a dos características que no quiere ocultar: una firmeza indestructible, militante, en todo lo que defiende o repudia, y un espléndido sentido del humor en sus respuestas.
Se despierta usted en el año 2150. ¿Qué papel cree que estarán jugando las mujeres dentro de un siglo? El camino hacia la igualdad, al menos en las democracias, es imparable. Y lo es porque, dentro de nuestras sociedades, la paridad se vuelve un objetivo irrenunciable en el sentido de que, si tenemos a las mujeres ocupando por ejemplo el 60% de la enseñanza superior, ¿cómo impedir que estén en la mitad de los sitios, puesto que tienen la formación precisa para ello? Pero cuidado, que las mujeres logren una sociedad paritaria que tenga en cuenta sus espacios de libertad y les permita vivir como individuas depende de si la democracia, como sistema completo de valores, es un éxito. De no serlo, volveremos a un estado de desigualdad como desgraciadamente todavía existe en muchos lugares. Solo hace falta cruzar el mar y nos los encontramos.

¿Debería decidir un coche sin conductor quién vive y quién muere?

Los cerebros de la automovilística de Detroit, Tokio y Stuttgart ya saben prácticamente cómo fabricar vehículos sin conductor. Hasta los chicos de Google parecen haber resuelto el misterio. Ahora viene lo difícil: decidir si las máquinas deberían tener poder sobre quién sobrevive y quién muere en un accidente.
El sector promete un futuro brillante con vehículos autónomos que se moverán armónicamente como bancos de peces. No obstante, esto no se hará realidad hasta que los fabricantes de coches respondan a la clase de preguntas espinosas que ha explorado la ciencia ficción desde que Isaac Asimov escribiese su serie sobre robots el siglo pasado. Por ejemplo, ¿debería un vehículo autónomo sacrificar a su ocupante con un giro brusco que lo haga caer por un precipicio para evitar matar a los niños que llenan un autobús escolar?
Aquí los ejecutivos de la industria automovilística se encuentran en terreno desconocido, por lo cual han reclutado a especialistas en ética y a filósofos para que les ayuden a navegar por los matices que van del blanco al negro. Ford, General Motors, Audi, Renault y Toyota se han dirigido al Centro de Investigación en Automoción de la Universidad de Stanford, donde se están programando coches con el fin de que tomen decisiones éticas, y luego observar qué ocurre.

El cazador cazado

Tras la campaña de acoso y censura contra Alicia Murillo, Pikara difunde su proyecto contra el acoso callejero ‘El cazador cazado’ es un proyecto que inició Alicia Murillo para denunciar el acoso machista callejero. En resumen, cuando un hombre le dice algo relativo a su físico cuando va por la calle, ella graba con el móvil el diálogo que mantiene con él, y lo cuelga en internet, intercalándolo con sus reflexiones sobre la tan normalizada práctica del “piropeo” y por qué ésta constituye una forma cotidiana de agresión sexista.

Ver noticia completa en: http://www.pikaramagazine.com/2012/09/7109/

El abuso de animales en publicidad

Animales en publicidad: cuando el pánico parece una sonrisa

La Fundación FAADA y la Fundación MONA denuncian la campaña viral “Vota a Mono”, realizada por la agencia de publicidad BTOB para la OCU, y destapan el sufrimiento y los abusos que sufren los animales tras muchas imágenes aparentemente inofensivas.

 Pedro López Pueyo