La emergencia viral y el mundo de mañana. Byung-Chul Han, el filósofo surcoreano que piensa desde Berlín

El coronavirus está poniendo a prueba nuestro sistema. Al parecer Asia tiene mejor controlada la pandemia que Europa. En Hong Kong, Taiwán y Singapur hay muy pocos infectados. En Taiwán se registran 108 casos y en Hong Kong 193. En Alemania, por el contrario, tras un período de tiempo mucho más breve hay ya 15.320 casos confirmados, y en España 19.980 (datos del 20 de marzo). También Corea del Sur ha superado ya la peor fase, lo mismo que Japón. Incluso China, el país de origen de la pandemia, la tiene ya bastante controlada. Pero ni en Taiwán ni en Corea se ha decretado la prohibición de salir de casa ni se han cerrado las tiendas y los restaurantes. Entre tanto ha comenzado un éxodo de asiáticos que salen de Europa. Chinos y coreanos quieren regresar a sus países, porque ahí se sienten más seguros. Los precios de los vuelos se han multiplicado. Ya apenas se pueden conseguir billetes de vuelo para China o Corea.
Europa está fracasando.

Por qué hay que prohibir que nos manipulen el cerebro antes de que sea posible

NUEVOS 'NEURODERECHOS
' El grupo impulsado por Rafael Yuste desarrolla sus preocupaciones en torno a cinco neuroderechos:

 1.- Derecho a la identidad personal. Estos especialistas temen que al conectar los cerebros a computadoras se diluya la identidad de las personas. Cuando los algoritmos ayuden a tomar decisiones, el yo de los individuos puede difuminarse.

 2.- Derecho al libre albedrío. Este neuroderecho está muy conectado con el de la identidad personal. Cuando contemos con herramientas externas que interfieran en nuestras decisiones, la capacidad humana para decidir su futuro puede verse en entredicho.

 3.- Derecho a la privacidad mental. Las herramientas de neurotecnología que interactúen con los cerebros tendrán capacidad para recopilar todo tipo de información sobre los sujetos en el ámbito más privado que podamos imaginar: sus pensamientos. Los expertos consideran esencial preservar la inviolabilidad de los 'neurodatos' que generan los cerebros humanos.

 4.- Derecho al acceso equitativo a las tecnologías de aumentación. Yuste cree que las neurotecnologías traerán innumerables beneficios para los humanos, pero teme que se multipliquen las desigualdades y privilegios de unos pocos, que accedan a estas nuevas capacidades humanas.

 5.- Derecho a protección contra sesgos y discriminación. En los últimos años hemos conocido numerosos casos en los que los programas y algoritmos multiplican los prejuicios y sesgos. Este derecho pretende que esos fallos se busquen antes de ponerse en marcha.

(Ver artículo completo en El País. 12/2/2020)

Los científicos deben estar locos...... ¿los agujeros negros no ligan?

"No LIGO MACHO": el título más cachondo de un artículo científico es idea de un español

Es de justicia poética que el título más descacharrante de un 'paper' científico naciese entre las nubes. Tal vez sobre el océano Atlántico, las praderas del Medio Oeste estadounidense o el desierto de Arizona. Fue dentro de un avión camino a Berkeley donde al español Miguel Zumalacárregui se le ocurrió el chiste de su vida. ¿Y si bautizaba 'No ligo macho' —o, mejor dicho, 'No LIGO MACHO' — a ese trabajo científico que estaba cocinando?
El avión había despegado unas horas antes de París, donde Zumalacárregui había pasado las dos semanas anteriores en un congreso. "Por entonces llevaba casi un año trabajando en el proyecto que daría lugar al artículo y recuerdo que en algún momento había pensado que el nombre LIGO y el tema de los agujeros negros podía dar lugar a alguna broma", explica a El Confidencial el autor, Marie Curie Global Fellow de la Universidad de Berkeley.